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Consultas Online

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Consulta formulada por:

ONG en el anonimato

En un proyecto de acción social ¿Qué coste medio se debe poner por persona usuaria del mismo?

05.09.17

Hola,

Estamos formulando un proyecto de acción social donde se ofrecen servicios de asesoramiento, acompañamiento, formación, etc., , y queríamos saber si para la elaboración de este tipo de proyectos (de acción social en general) existe alguna recomendación o alguna idea generalizada sobre el coste medio aproximado que se debe poner por persona usuaria del proyecto.

Por otro lado, ¿qué otras formas pueden ser recomendables para valorar la eficiencia de la intervención?.

Muchísimas gracias de antemano.

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Respuestas

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#1

Aportada por:

Juan Manuel García García

Economista, Auditor no ejerciente. Miembro del ROAC. Especialista en Fundaciones y ONL. Miembro del equipo de GP7. Director Financiero del Grupo Fundación DFA

Trabaja en:

Asesor particular

05.09.17

Puedes intentar buscar costes medios por persona uauaria sectoriales, pero desconozco si existe algún estudio así. Lo importante es conocer tus costes para poder hacer un control de los costes medios. Si es para un proyecto, es importante conocer cuáles son los costes asociados a dicho proyecto. Puede haber costes fijos (da igual que tengas un usuario o que esté lleno el complejo residencial del que se trate) o variables (depende directamente del número de usuarios).Algunos de ellos pueden ser los siguientes:

  • C* ostes de personal (incluyendo la seguridad social).
  • Restauración (todo lo asociado a la alimentación)
  • Limpieza
  • Lavandería
  • Lencería (ropa de cama, toallas..)
  • Luz
  • Agua
  • Calefacción
  • Impuestos asociados (por ejemplo, IBI, IAE si no estáis exentos)
  • Coste del local o complejo residencial: bien por vía de alquiler bien por vía de adquisición y, por tanto, de amortización.
  • Coste del mobiliario, normalmente por vía de amortizaciones
  • ...

Una vez que tienes estos costes y todos los demás en los que se puedan incurrir, se divide el coste entre el número de plazas máximo y así se obtiene el coste medio. Ojo, tened en cuenta que lo normal es que no siempre esté la residencia completa, suele haber rotación, personas que entren y salgan de la residencia, que estén de vacaciones u hospitalizados (a veces no pagan por esos días el mismo importe) por lo que siempre los costes medios finales siempre serán superiores, ya que no se pueden ajustar todos los costes a la ocupación (costes fijos y de personal al menos).

Espero haberte orientado algo. Si necesitas más información sobre el mundo asociativo, puedes visitar nuestra página web GP7

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#2

Aportada por:

Marc Masmiquel Mendiara

Diseñador gráfico y consultor de proyectos de cooperación

Trabaja en:

Asesor particular

05.09.17

Buen día,
En un proyecto de intervención social, como el que describes puedes usar el flujo de trabajo del EML, el esquema del marco lógico. Se trata de un marco operativo y de procedimientos para asumir una serie de objetivos concretos y planificados.

Te recomiendo ver el planteamiento general en este mismo enlace.

El EML os ayuda a que el proyecto tenga una estructura coherente y proporcionada
Facilita el seguimiento y la medición del éxito o fracaso del proyecto. Permite la realización de estudios o evaluaciones comparativas.

Por otro lado facilita el seguimiento y la medición del éxito o fracaso del proyecto. Permite la realización de estudios o evaluaciones comparativas.

Su núcleo es la La Matriz de Planificación, que está integrada por los siguientes elementos:

  • Objetivo general: objetivo último y principal al que el proyecto pretende contribuir a largo plazo.
  • Objetivo específico: efecto que el proyecto pretende conseguir en un plazo de tiempo razonable. Refleja el logro de una nueva situación en la que el problema central del grupo beneficiario ha sido solucionado. Debe ser único y formularse en términos realmente alcanzables.
  • Resultados: productos que el proyecto puede garantizar como consecuencia de sus actividades. Es lo que se quiere alcanzar con el proyecto una vez realizadas las actividades programadas.
  • Actividades: son las acciones que se han de realizar de forma simultánea o secuencial, utilizando los medios necesarios, con el fin de conseguir los resultados en el tiempo previsto.
  • Medios: recursos humanos, técnicos y materiales necesario para llevar a cabo las actividades previstas.
  • Indicadores: son la expresión cuantitativa y cualitativa de lo que se ha de conseguir dependiendo del nivel en el que se formulen. Es, por tanto, la medida del logro del objetivo o del resultado siendo vital para dilucidar el éxito o el fracaso del proyecto. Han de ser concretos y medibles, siendo importante que se busquen varios indicadores para medir el logro de un mismo resultado u objetivo. Dicha combinación aumentará la fiabilidad del cambio conseguido. Los indicadores son básicos para el seguimiento y posterior evaluación del proyecto.
  • Fuentes de verificación: indican el medio a través del cual se obtendrá la información necesaria para verificar los indicadores. Todo indicador debe llevar asociada al menos una fuente de verificación. La información debe ser fácil de conseguir y con un coste (en tiempo y dinero) adecuado.
  • Supuestos (hipótesis o riesgos): son aquellos acontecimientos, condiciones y decisiones que están más allá del control de la gestión del proyecto y de su esfera de responsabilidad.

En suma, la casuística de vuestro proyecto os permitiré definir el alcance y el cálculo de acciones necesarias.

Otro aspecto es que como rango comparativo el propio proyecto tiene especificidad, por lo que las variables de otras ratio por coste medio de usuario no sean siempre extrapolables. Ante todo la coherencia entre medios calculados y acciones a desarrollar debe tener una viabilidad para el marco temporal definido en el cronograma.

Los aspectos reseñados por mi colega Juan Manuel os aportan unos cuantos criterios a considerar.

Espero os sea de utilidad este marco conceptual.

Un saludo cordial,
Marc Masmiquel
@marcmasmiquel

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#3

Aportada por:

Javier Delgado

Profesional con amplia experiencia en gestión de entidades y proyectos del tercer sector

Trabaja en:

Asesor particular

05.09.17

Para mi hay varias cuestiones.

Por un lado está el coste por usuario, que debe salir del análisis del coste total del proyecto dividido entre el número de usuarios tal como explicaba Juan Manuel. Es un dato que debéis conocer independientemente de que luego se repercuta dicho coste total sobre el usuario. En este cálculo debéis tener en cuenta, desde mi punto de vista, también costes indirectos (comunes a varios proyectos) y amortizaciones.

Por otro lado está el precio que pagará el usuario por los servicios. Ese precio dependerá, fundamentalmente, de si el proyecto debe autofinanciarse en todo o en parte para sobrevivir; si además de autofinanciarse necesitáis que deje un excedente económico para reinvertir en el propio proyecto o en otros que realicéis; o si los costes del proyecto los tenéis cubiertos por otras vías. En función de la situación en que os encontréis podréis plantear unos escenarios u otros en base a vuestros propios criterios.

Cuanta más información económica tengáis de proyecto, mejores análisis podréis hacer y mejores decisiones podréis adoptar en todos los sentidos.

Para valorar la eficiencia económica de la intervención, conocer los costes medios por usuario del sector sería un dato interesante para establecer comparativas, y siempre teniendo en consideración la diferencia de estándares de diverso tipo que puede haber entre diferentes proveedores de dichos servicios. Por otro lado, vosotros mismos podéis ir estableciendo determinados objetivos de eficiencia para llegar al mejor resultado de uso de recursos que garanticen la calidad de servicio que queréis ofrecer.

Me tienes a tu disposición si quieres que comentemos más en detalle cualquier aspecto.

Un saludo

javier delgado

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#4

Aportada por:

Marc Masmiquel Mendiara

Diseñador gráfico y consultor de proyectos de cooperación

Trabaja en:

Asesor particular

06.09.17

A modo de síntesis, y compartiendo las aportaciones realizadas por mis compañeros, me gustaría hacer hincapié en la matriz de planificación del EML, como parte del flujo de trabajo necesario para calcular bien el rendimiento de vuestro proyecto.

Un ejemplo, espero sirva para complementar tu consulta. Hace unos años colaboré en proyectos de intervención social en un proyecto de atención psicopedagógica en población vulnerable en una zona de Colombia. Para poder evaluar la eficacia y eficiencia del proyecto se consideró como guía una buena matriz de planificación.

La Matriz de Planificación, integra el resumen operativo del proyecto y permite calcular la ratio/beneficiario-usuario. Abarcando desde lo general a lo concreto. Por eso la definición del Objetivo general es clave (ejemplo: paliar el efecto social de intervenciones paramilitares en la zona, una violenta zona de paso de guerrilla. La población diana, las familias que vivían en una zona periurbana).
Los Objetivos específicos: nos ayudan a aterrizar el proyecto en una secuencia de aspecto tangibles (ejemplo: disminuir la tasa de desescolarización fruto de la violencia de la zona, y los niveles familiares de traumas relacionados con el movimiento de tropas y enfrentamientos en la zona). Por tanto, la definición del efecto que el proyecto pretende conseguir en un plazo de tiempo (anual, habitualmente), y por eso refleja el logro de una nueva situación en la que el problema central del grupo beneficiario ha sido solucionado. Debe ser único y formularse en términos alcanzables: por ejemplo incrementar un 10% las tasas de escolarización, y disminución de los efectos psicológicos en las familias (mediante los informes de los equipos de psicopedagógicos).

La fase de Resultados: es la que nos ayuda a unir objetivos con aspectos más concretos, como los productos que el proyecto puede garantizar como consecuencia de sus actividades. Es lo que se quiere alcanzar con el proyecto una vez realizadas las actividades programadas. Define un número concreto de beneficiarios para el total de población en la que se vierte la intervención del proyecto.

Las Actividades, ya que son las acciones que se han de realizar de forma simultánea o secuencial, utilizando los medios necesarios, con el fin de conseguir los resultados en el tiempo previsto, son la clave y son las que explicitan el listado de actuaciones (ejemplo: 2 clases de inserción laboral por semana, clases de repaso escolar por mes, etc.)
Luego vienen los Medios, que obviamente son el conjunto de recursos humanos, técnicos y materiales necesario para llevar a cabo las actividades previstas. Ejemplo: grupo de 3 psicólogos, de 4 profesores de educación infantil, 1 coordinador del programa, etc. Gastos de instalaciones, gastos inventariables, etc.

La fase de Indicadores es la que nos permite acercarnos a un sistema para calcular la eficiencia del proyecto, por eso son la expresión cuantitativa y cualitativa de lo que se ha de conseguir dependiendo del nivel en el que se formulen. Es, por tanto, la medida del logro del objetivo o del resultado siendo vital para dilucidar el éxito del proyecto. Han de ser concretos y medibles, siendo importante que se busquen varios indicadores para medir el logro de un mismo resultado u objetivo. Dicha combinación aumentará la fiabilidad del cambio conseguido. Los indicadores son básicos para el seguimiento y posterior evaluación del proyecto. Esta parametrización se construye, es decir, no sólo es un parámetro (beneficiarios) sino que es una fórmula (que estime recursos necesarios con logros concretos), por ejemplo: Indicador de efecto de los talleres de atención psicológica: ratio de niños que mejoran su rendimiento por cada 1000 habitantes de la zona de intervención. El universo estadístico de referencia son los datos demográficos de la zona de intervención, y la parametrización debe incluir los aspectos de impacto social versus el gasto presupuestario asociado.

Los indicadores requieren de Fuentes de verificación: indican el medio a través del cual se obtendrá la información necesaria para verificar los indicadores. Todo indicador debe llevar asociada al menos una fuente de verificación. La información debe ser fácil de conseguir y con un coste (en tiempo y dinero) adecuado. Las estadísticas sociodemográficas dan un buen marco de parametrización.

Por último, un buen EML considera las casuísticas que pueden deformar la matriz de actuaciones y logros, son los “Supuestos” (hipótesis o riesgos): son aquellos acontecimientos, condiciones y decisiones que están más allá del control de la gestión del proyecto y de su esfera de responsabilidad. Ejemplo: algún obstáculo climático o intervención de la guerrilla en la zona (para seguir con el ejemplo).

En suma, parametrizar con gastos económicos todo lo posible ayuda a poder calcular después de una estructura de EML los rangos operativos del proyecto, estableciendo diferentes escenarios.

Según la naturaleza del proyecto, deben incorporarse los gastos indirectos y la sostenibilidad de la intervención en el tiempo una vez finalizada la actuación. Si es permanentes, es posible establecer cuadros comparativos. Las series temporales son la únicas que podrán dotar de especificidad a las ratios escogidas. En la generación 1 del proyecto (año 1) se obtendrán unos valores (ejemplo: por cada 1000€ ejecutados obtenemos formación para x meses de talleres de intervención, x desayunos para los usuarios del proyecto, x% de incremento de nº de usuarios, etc).

Consideré adecuado explicitar un poco más los pasos metodológicos, para que a la hora de diseñar cómo calcular la eficacia y eficiencia del proyecto. Definid las metas, calculad las actividades que permiten asumir los objetivos específicos, estableced el coste concreto (y combinado) de la realización de las actividades y así podréis tener un valor numérico (mediante indicadores) de lo que “cuesta” la intervención en cada usuario del proyecto.

Un saludo cordial,
Marc Masmiquel

solucionesong.org
Un proyecto de