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Debates del equipo asesor

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Abierto por:

Gema Jiménez

Equipo de SolucionesONG.org

Sostenibilidad y estrategias de las fundaciones en tiempos de recesión

08.02.11

imagen de la FLV

Te invitamos a leer el post de Ricard Valls en el que nos cuenta el momento actual que están viviendo las Cajas de ahorros en España y cómo pinta el futuro de sus Obras sociales y la repercusión evidente en la financiación del tercer sector español.

El autor nos cuenta que por primera vez en la historia reciente de las fundaciones españolas se habla ya de un proceso de reconversión necesario, en el que muchas fundaciones pueden a desaparecer... ¿tú que opinas?

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Respuestas

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#1

Aportada por:

Miguel Pérez-Lozao Gallego

Consultor especializado en gestión de entidades sociales, con amplia formación y experiencia en intervención social y en dirección de entidades sin ánimo de lucro. www.perezlozao.es

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Asesor particular

08.02.11

Las fundaciones, las entidades sin ánimo de lucro en general, han experimentado un crecimiento en los últimos años espectacular, a la par que nuestra sociedad se modernizaba y se abría al futuro, sin gran experiencia previa, como nos ocurre en tantas otras cosas.
Pero también, por casualidad o por causalidad, a la par que la etapa de crecimiento económico. Como crecieron las administraciones en el último periodo, especialmente la local y la autonómica, en competencias, en prestaciones, y evidentemente, en financiación.
Ahora nos toca a todo el mundo apretarnos el cinturón. ¿Acaso las fundaciones íbamos a ser una excepción? Todos los informes del tercer sector apuntaban como una debilidad la gran dependencia de la financiación pública. La aportación de las cajas de ahorro era, para muchas entidades, ese pequeño porcentaje de financiación privada. Para muchas otras podría representar mucho más, pero evidentemente ahora toca plantearse un nuevo recorte en la financiación. ¿Repercusiones? ¿Desapariciones? ¿Reconversiones?
Sin duda, de todo habrá. el futuro de las entidades dependerá de varios factores, uno de ellos la pluralidad en su financiación, pero también su capacidad de reinventarse, de aumentar su eficiencia y su aportación real a sus diferentes grupos de interés.
En definitiva, desde mi punto de vista la previsible desaparición de la financiación de las cajas de ahorro será una nueva vuelta de tuerca a las entidades del tercer sector que, inevitablemente, deberán reaccionar con medidas difíciles, pero también con imaginación y capacidad para hacer de la crisis oportunidad.
Miguel Pérez-Lozao

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#2

Aportada por:

Sebastian Notario

Proyectos integrales

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Asesor particular

08.02.11

Es cierto que las crisis abren un abanico de oportunidades. Pero primero, antes de encarar el futuro tenemos de reflexionar sobre la realidad de las fundaciones i entidades sin animo de lucro. Creo que debemos acceptar que el propio sistema de subvenciones desencadena todo un proceso burocrático que entorpece el funcionamiento de las entidades.Las convierte en esclavas, esclavas de las justificaciones y poco a poco se alejan de los fines por las que fueron creadas. Lo que quiero decir que la crisis no es económica, sinó de valores.

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#3

Aportada por:

Montse de Paz

Fundación ARSIS

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Asesor particular

09.02.11

Hola,

como en el mundo de la empresa, en el de las ONG también tenemos que apretarnos el cinturón, reducir actividades, buscar fórmulas que nos permitan rendir el máximo con el mínimo (por ejemplo, alianzas con otras ONG para compartir recursos y optimizar esfuerzos). Y, como dice Miguel, espabilarnos a conseguir los recursos necesarios para sobrevivir, con creatividad. Es decir: reduciendo costes por un lado y aumentando ingresos (o manteniéndolos como podamos) por otro.

Está claro que la crisis va a ser un filtro para muchas entidades que no han sabido diversificar sus fuentes de financiación. La cultura de la subvención trae muchos vicios del sistema social y esto se acaba. Es realmente una oportunidad para buscar otras fórmulas.

Lo más preocupante, sin embargo, es la situación de carencia y precariedad que sufren muchos ciudadanos y la corrupción política que ni la crisis parece que logra menguar. Eso sí que da qué pensar y debería movernos. Sebastián comenta que sufrimos una crisis de valores. ¡Claro! Esa crisis es el origen de todas las demás. Y aquí quizás sí que las ONG deberíamos alzar la voz y tener algo importante que decir. Menos quejarnos por las subvenciones y más mostrar que nuestro mundo ha de regirse por otros valores. Sensibilizar y mentalizar a tope. Con coherencia, aportando soluciones y sin quedarnos en la mera crítica o en la denuncia.

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#4

Aportada por:

Manuel Naranjo Alvarez

Especialista en contabilidad y fiscalidad

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Asesor particular

09.02.11

Pues yo no estoy tan de acuerdo con vosotros. Es cierto que los últimos años han sido prolíficos en la aparición de nuevas entidades pero no necesariamente este fenómeno tiene por qué estar relacionado directamente con esa época de “bonanza económica” que hemos tenido.

Nuestra sociedad ha cambiado y ha evolucionado, nuestros jóvenes son muchos más conscientes de que hay problemas, profundos problemas locales e internacionales que deben ser abarcados y esa conciencia ha permitido una sensibilización que se ha plasmado en la creación de nuevas asociaciones de distintos ámbitos.

Es indiscutible que el panorama que se nos presenta entraña una dificultad que asusta, pero no entiendo que se pueda decir que las entidades han/hemos vivido de la cultura de la subvención y que estos conlleva “muchos vicios del sistema social”. ¿Qué se quiere decir con esto, que las ong se tienen que financiar con recursos públicos lo que los poderes públicos deberían hacer y no hacen?

No nos olvidemos, las ong no nacen como champiñones porque a la gente les apetece ponerle un nombre a una asociación. El tercer sector existe para dar soluciones REALES a problemas REALES que la administración es incapaz de abordar y que si lo hiciera supondría un incremento en el coste del mismo del 80%.

El tercer sector no puede, no debe ser un chicle que se estira y se encoge al ritmo de lo que la administración y la sociedad entienda que es el momento.

En estos momentos de crisis, es cuando la realidad es mucho más cruda. Cuando entidades (sin dar nombres pero que todos conocemos) abren más comedores sociales, dan ropas y alimentos a familias que lo han perdido todo. No quiero hacer demagogia de este gran problema.

¿Diversificar fuentes? ¿reinventarse?, etc.

Yo desde luego no sé de que entidades habláis las que yo conozco llevamos años haciendo sudokus al final de año para cuadrar los presupuestos del año siguiente y al final no cuadran, nunca cuadran porque como bien sabéis las subvenciones no enrique a ninguna asociación (o al menos no debería) raras subvenciones cubren el 100% de un proyecto, ni públicas ni privadas.

Es cierto que hay que buscar recursos por otras vías, pero el gran problema de nuestro país, el gran paradigma es querer asemejarnos a las ong anglosajonas, pero no contar en nuestra legislación tributaria con estímulos fiscales para empresas y personas que contribuyen al funcionamiento de estas entidades como lo tienen en estos países.

Los recursos destinados al tercer sector no pueden ser considerados como aquellos que se dan porque sobra y cuando sobra poco se da poco. Si la sociedad civil se olvidad y no es capaz de entender el valor del trabajo que desarrolla el tercer sector, si al final la conclusión es que menos subvenciones para las ong, ahora que hay tanto paro, creo que habremos dejado por el camino uno de los componentes más importante que ha generado y enriquecido nuestra sociedad en los últimas décadas, la conciencia social.

El sector fundacional y el de las asociaciones llevan muchos años ajustándose el cinturón de eso saben bastante.

En el momento en el qué las administraciones públicas sean capaces de hacer lo que hacen las asociaciones y fundaciones, con las mismas actividades, con los mismos recursos y a la sazón facilitando el acceso al voluntariado de miles de personas entonces podremos hablar de que deberíamos ajustarnos el cinturón.

En mi opinión no es tanto un problema de pocos recursos (sabemos que hay poco recursos) es un problema de cómo se emplean, se gestionan y se redistribuyen esos recursos, y eso creo que no es una cuestión que esté en manos de las fundaciones si no de nuestras administraciones y gobernantes.

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#5

Aportada por:

Jaume Navarro Laboria

Asesor Económico Contable

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Asesor particular

10.02.11

En el marco de la actual crisis económica, se ha producido un estrangulamiento en los ingresos de las Entidades del 3r. Sector, la congelación o disminución de las subvenciones y la disminución de la financiación por parte de las entidades de crédito.

Creo que hay que reorganizar las fuentes de ingresos, generar unos ingresos propios que te cubran la estructura para tener asegurada la independencia. Reducir la parte de las subvenciones y suplantarla con lo mencionado anteriormente.

Es difícil aumentar los ingresos propios, pero hay que conseguirlo con nuevas línias productivas o creación de las mismas si no existiesen y la búsqueda de otro tipo de ingresos (donaciones, cuotas, etcétera). La disminución de las líneas de financiación por parte de las entidades de crédito, va a durar en mi opinión durante todo el 2011 y principios del 2012. Estamos en plena reconversión de las Cajas de Ahorros y los Bancos miran con desconfianza al 3er. Sector por la falta de garantías.

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#6

Aportada por:

Montse de Paz

Fundación ARSIS

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Asesor particular

11.02.11

Hola, Manuel y Jaume.

Jaume, totalmente de acuerdo contigo en aumentar los recursos propios, aunque cueste. Esto no sólo es una medida anticrisis sino pensando en la sostenibilidad de la ONG en el futuro. Miremos qué hacen en los países en vías de desarrollo, donde viven crisis casi perpetuas y tienen que apañarse y buscar formas creativas: desde montar pequeños restaurantes, caterings, talleres, cooperativas de reciclado, locutorios…

Manuel, de las entidades que hablamos creo que todos nos referimos a las que conocemos en primera persona. Y concretamente, yo también hablo de la experiencia en mi propia ONG, una pequeñita fundación con la que llevo más de 17 años bregando como captadora de fondos, entre otras cosas, y como tú, haciendo números y luchando para que cuadren. Esto es un logro que cuesta sudor y sangre, pero de entrada te digo que SE PUEDE. Ya hace mucho que buscamos diversificar las fuentes, no ahora, porque sabíamos que las subvenciones públicas nunca lo cubren todo. En nuestro caso, no suelen pasar del 45 % del presupuesto, pero en muchas otras ONG la financiación pública sube hasta el 70, 80 o 90 %, y esto son estadísticas publicadas en las guías de entidades. Las medidas que tomamos en años buenos ahora hemos de reforzarlas.

En fin, ¡ánimo! Porque lo que sí es cierto es que no podemos quedarnos quietos. Ni esperar a que el gobierno lo arregle todo (si aún no lo estropea más, ya será mucho) :)

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#7

Aportada por:

Ricard Valls Riera

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Asesor particular

23.02.11

Buenos días a todos,
Aunque tarde, me permito contestaros a vuestros comentarios con los que coincido plenamente. Sin embargo, quisiera apuntar un detalle que no se puede despreciar: no podemos seguir en la estrategia de la queja, la idelogía o del tipo, esto lo debe hacer el estado. Nos la estamos jugando y la idelogogia no nos va a sacar del entuerto.

Por favor, estrategia y foco; todos sabemos lo que hay que hacer, pero ya basta de hablar de ello. Hay que hacerlo.

Ricard Valls

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